Rueda de prensa: el futuro de la fabricación de moldes en México de cara a Meximold 2026
Entérate de las últimas actualizaciones sobre el sector de moldes y herramentales en México rumbo a Meximold 2026. Retos de proveeduría, Nearshoring 2.0 y tecnología.

La industria manufacturera en México se encuentra en un punto de inflexión estratégico. Aunque el país continúa consolidándose como uno de los polos de atracción de inversiones más importantes de Norteamérica, una de las debilidades estructurales más críticas sigue siendo la dependencia del extranjero en su infraestructura productiva invisible: los moldes, troqueles y herramentales.
Para analizar este panorama y desmenuzar las oportunidades de sustitución de importaciones, el equipo de Hablando de Negocios asistió a la rueda de prensa virtual de presentación de Meximold 2026. El evento de referencia para el sector celebrará su séptima edición los próximos 14 y 15 de octubre en el Querétaro Centro de Congresos.
La sesión fue moderada por Eduardo Tovar (director editorial de Modern Machine Shop México y de contenidos de Meximold) y contó con las perspectivas expertas del ing. Carlos Mortera (director para América Latina de la Association for Manufacturing Technology - AMT) y del ing. Alfonso Peña (representante del Clúster de la Manufactura Avanzada de Nuevo León).
Meximold 2026: radiografía de un mercado multimillonario
Los moldes y troqueles son los elementos fundamentales que hacen posible la producción en serie de prácticamente cualquier componente para sectores clave como el automotriz, aeroespacial, de electrodomésticos, dispositivos médicos y electrónica.
Durante el encuentro con medios se compartieron datos clave del dimensionamiento de este mercado:
- El consumo anual de moldes en México se estima en unos 5 mil millones de dólares.
- Históricamente, la producción local cubre únicamente entre el 10% y el 13% de dicha demanda, mientras que el resto proviene de importaciones de Asia, Europa y Estados Unidos.
- En el sector específico de moldes de plástico (inyección o compresión), México importó 1,504 millones de dólares en 2024 frente a exportaciones de apenas 196 millones.
- Para el primer semestre de 2026, las importaciones de esta categoría ya registran 829 millones de dólares.
Retos tecnológicos y financieros: ¿Qué frena a la proveeduría local?
Fabricar un molde es un proyecto de ingeniería altamente complejo y único para cada producto, cuyo ciclo de desarrollo —desde el diseño inicial hasta su liberación— toma un mínimo de ocho semanas. Para las pequeñas y medianas empresas (PyMEs) mexicanas, que conforman la base de la cadena de suministro, este proceso presenta barreras considerables:
- El costo del dinero y el financiamiento representan un freno operativo, ya que la falta de acceso a capital extranjero dificulta sostener las semanas de producción y los largos plazos de pago de las grandes empresas tractoras.
- En el aspecto tecnológico, se señaló que muchos talleres confían excesivamente en su creatividad artesanal en lugar de adoptar herramientas de productividad indispensables como centros de maquinado de 4 y 5 ejes, simulaciones mediante gemelos digitales y metrología de alta precisión.
- La profesionalización del entorno de trabajo también es un factor crítico; la acumulación de calor ambiental generada por la maquinaria y la presencia de partículas en suspensión alteran la precisión geométrica de los metales durante el mecanizado.
Para sortear estas barreras, los expertos recomiendan a los fabricantes locales seguir una ruta de desarrollo gradual: iniciar con servicios de mecanizado y corte por hilo, avanzar hacia la producción de refacciones, incorporar el mantenimiento y las reparaciones (actividades que aseguran un flujo de caja más ágil) y, finalmente, consolidar las capacidades para fabricar moldes completos.
Nearshoring 2.0 y perspectivas de cara a Meximold 2026
Frente a la incertidumbre geopolítica, los vaivenes en las negociaciones del T-MEC y el impacto de los aranceles vigentes al acero y al aluminio (insumos base de la manufactura nacional)los ponentes enfatizaron que el fenómeno de relocalización está evolucionando hacia un Nearshoring 2.0. Este nuevo enfoque busca consolidar un bloque económico regional más integrado en Norteamérica, donde se reduzca el trasiego ineficiente de mercancías y se apueste por un mayor valor agregado en los productos fabricados en México.
A pesar de los retos macroeconómicos, las proyecciones de consumo de maquinaria y bienes de capital para la industria se mantienen sólidas, estimándose cifras superiores a los 2,200 millones de dólares anuales.
El camino hacia adelante exige que las empresas del sector de moldes y troqueles dejen de depender exclusivamente de los volúmenes tradicionales y comiencen a incrementar su productividad de forma incremental y a adoptar tecnología de punta. Citas clave como
Meximold 2026, que se celebrará el
14 y 15 de octubre en el Querétaro Centro de Congresos, se perfilan como el espacio idóneo para concretar alianzas estratégicas, evaluar la oferta global de tecnología y conectar la gran demanda de las empresas tractoras con el talento de la proveeduría nacional.










